En Almería, el enemigo es el calor
En otras zonas se habla de cuánto pierde un eléctrico en invierno. Aquí la preocupación es la contraria: muchas horas de sol, coches aparcados en la calle y un habitáculo que hay que enfriar antes de arrancar. El aire acondicionado de un eléctrico tira de la batería de tracción, y el sistema que refrigera esa batería trabaja más que en ningún otro sitio.
Por eso en la revisión de un electrificado prestamos atención al circuito de climatización, al filtro de habitáculo, que con el polvo y la calima se carga antes, y al estado del refrigerante de la batería cuando el plan del fabricante lo incluye.
Y si el coche se usa poco, como pasa con muchos enchufables que hacen trayectos cortos por la ciudad, revisamos los frenos con calma: el óxido en discos y pinzas es la avería más típica de un híbrido bien cuidado.