Guía completa

Leer el código de avería de un coche lleva un minuto. Cualquiera con un lector barato puede hacerlo en un aparcamiento. Lo que lleva tiempo, y lo que de verdad resuelve el problema, es saber por qué ha aparecido ese código. Esa es la parte que hacemos en el taller.

Lo que necesitamos saber de ti

Antes de conectar la máquina te preguntamos cosas que parecen de poca importancia, pero que ahorran mucho tiempo:

  • ¿Cuándo apareció el testigo? ¿De golpe o tras un repostaje, un lavado, una tormenta?
  • ¿Pasa en frío, en caliente, a cierta velocidad, al subir una cuesta?
  • ¿Ha tocado alguien algo recientemente: batería, una revisión, un accesorio?
  • ¿Es la primera vez o ya ha pasado antes?

Una avería que aparece “solo los días de calor, al volver de la playa por la N-340a” ya está medio localizada.

Cómo trabajamos

1. Todas las centralitas. Un coche actual tiene muchos módulos. Una avería de alimentación o de masa puede dejar códigos en varios a la vez. Leer solo el del motor es quedarse con una parte de la foto.

2. Datos en vivo. Con el motor en marcha vemos qué lee cada sensor y qué ordena la centralita. Un sensor de temperatura que marca frío con el motor caliente, una sonda que no oscila, un caudalímetro que mide de menos: eso no siempre deja código, pero se ve en los datos.

3. Pruebas de actuadores. Podemos mandar a la centralita que mueva una válvula, active un relé o encienda un ventilador, y comprobar si responde.

4. Medición eléctrica. Cuando los datos señalan un circuito, medimos tensión, masa y continuidad. Muchas averías están en un conector o en un cable, no en la pieza.

5. Prueba en carretera. Algunas averías solo aparecen en marcha. Salimos con el coche y registramos datos mientras circulamos.

Averías intermitentes

Son las que más tiempo llevan y las que más desconfianza generan. Un fallo que aparece una vez a la semana no se encuentra en diez minutos. En estos casos te explicamos el plan: qué vamos a comprobar, cuánto tiempo puede llevar y en qué momento paramos para contarte lo que hemos visto antes de seguir.

Particularidades de aquí

En Almería vemos muchos fallos relacionados con el polvo (caudalímetros, sensores de admisión, conectores con arena), con el calor (bobinas, sensores de temperatura, electroventiladores) y con la humedad salina cerca de la costa (conectores corroídos). Saberlo orienta la búsqueda.

Antes de reparar

Al terminar te explicamos qué falla, cómo lo hemos comprobado y qué opciones hay. El coste de la reparación depende de lo que encontremos y te lo decimos antes de tocar nada. Después, si quieres, nos ocupamos de la reparación: frenos, batería, aire acondicionado o lo que haga falta.

Si tienes un testigo encendido, pide cita y lo vemos.