Guía completa

En Almería el aire acondicionado del coche no es un capricho. De junio a septiembre, y cada vez más días fuera de esos meses, un habitáculo cerrado al sol se convierte en un horno. Por eso, cuando deja de enfriar, la primera reacción es pedir que “le echen gas”. A veces es eso. Muchas veces no.

Por qué no cargamos sin comprobar

El circuito del aire es un sistema cerrado. El gas no se consume: si falta, es que se ha escapado por algún sitio. Cargar sin buscar la fuga es pagar por un gas que volverá a salir en semanas o meses.

Por eso nuestro primer paso es hacer vacío y ver si el circuito lo mantiene. Si lo mantiene, cargamos con tranquilidad. Si no, buscamos la fuga con trazador ultravioleta o con detector electrónico.

Dónde suelen estar las fugas en coches de aquí

  • Condensador. Va delante del radiador y recibe piedras, arena y salitre. En coches que circulan por la N-340a o cerca de la costa, la corrosión en las aletas y en las uniones es frecuente.
  • Juntas tóricas de las tuberías. Se resecan con el calor del vano motor y empiezan a perder poco a poco.
  • Compresor. El retén del eje pierde con la edad, sobre todo si el aire se usa mucho y luego pasa meses apagado.
  • Válvulas de carga. Pequeñas, pero también fallan.

Cuando no es el gas

Hay coches con la carga correcta que siguen sin enfriar bien. Entonces miramos otras cosas: el electroventilador que no arranca, el condensador obstruido por polvo y bichos (después de una calima es muy típico), un sensor de presión que corta el compresor, una trampilla del climatizador que no se mueve o un relé. La diagnosis electrónica ayuda a ver qué está pidiendo la centralita y qué recibe.

Olores y salud del habitáculo

El evaporador está escondido detrás del salpicadero y vive húmedo. Si además el filtro de habitáculo lleva años sin cambiar, aparece el olor a cerrado o a calcetín. Cambiar el filtro y aplicar un tratamiento al evaporador suele resolverlo. En zonas con mucho polvo, como el entorno de invernaderos o caminos de tierra, el filtro se satura antes de lo que dice el libro.

Consejos para el verano almeriense

  • Si el coche ha estado al sol, abre las ventanillas el primer minuto y luego ciérralas con el aire en recirculación.
  • Pon el aire en marcha también en invierno, aunque sea unos minutos: mantiene lubricados los retenes.
  • Revisa el sistema en primavera, no en julio, cuando todo el mundo lo necesita a la vez.

Si quieres aprovechar la visita, podemos revisar también el aceite y los filtros o la batería, que con el calor también sufre. Pide cita y te decimos cuándo puedes traerlo.