Guía completa
¿Por qué mi coche tiene tanta electrónica?
Un coche actual está lleno de pequeñas centralitas, muchas más de las que la gente se imagina. Si un vehículo de principios de siglo llevaba unas 5 o 10, hoy lo normal es que tenga entre 30 y 100 unidades de control electrónico. Hay un “ordenador” para casi todo: gestión del motor, caja de cambios, frenos ABS, airbags, climatizador, dirección, luces…
El problema es que, cuando algo falla, el aviso puede ser una simple luz en el cuadro o algo más serio, como que el coche entre en modo de emergencia y apenas acelere. Con la diagnosis multimarca que usamos en el taller, vamos directos al origen del problema sin dar palos de ciego.
¿Es lo mismo cambiar un sensor que una centralita?
No, la diferencia en coste y complejidad es enorme. Un sensor es una pieza de recambio directo, mientras que una centralita es el cerebro que necesita ser programado para ese coche en concreto.
- El sensor: Es el “chivato”. Mide una variable física (temperatura, presión, velocidad de una rueda) y envía el dato. Su sustitución es más sencilla y su coste suele moverse entre los 60 y 200 €.
- La centralita (ECU): Es el “jefe”. Recibe la información de varios sensores y da órdenes a otros componentes. Es una pieza mucho más cara, de 200 a 1.200 €, y siempre exige una codificación.
Para que te hagas una idea: un sensor de temperatura ambiente que falla puede costar unos 50 €. Una avería interna en la centralita de motor, entre la pieza, la programación y la mano de obra, puede superar los 1.500 €.
¿Por qué no instalamos centralitas baratas de internet?
Porque a la larga salen caras y pueden provocar averías peores. Nos negamos a montar piezas de dudosa procedencia que no ofrecen ninguna garantía de funcionamiento. Los problemas que dan son siempre los mismos: centralitas de desguace que se bloquean al intentar programarlas para otro coche, falsificaciones que no rinden como deben y pueden dañar otros módulos, o “reparaciones” de baja calidad que vuelven a fallar al poco tiempo. Solo trabajamos con dos opciones: una centralita original nueva o una usada verificada, procedente de un vehículo compatible, que codificamos nosotros profesionalmente.
¿Qué pasa si se monta una centralita sin codificar?
El coche, sencillamente, no funcionará bien. La codificación es el paso en el que “presentamos” la nueva pieza al resto de sistemas del vehículo. Si este paso se omite, el inmovilizador puede bloquear el arranque, el mando a distancia dejará de funcionar, el cuentakilómetros no marcará correctamente y el cuadro se llenará de códigos de error sin sentido.
Disponemos de equipos profesionales para codificar cada familia de vehículos: VAG, BMW (módulos CAS, FRM), Mercedes (SAM), PSA (BSI), Ford (FORScan) y Renault-Nissan-Dacia. Si nos llega un coche de una marca muy exclusiva que requiere un equipo muy específico, somos transparentes y lo derivamos a un especialista certificado.