Guía completa

Hay averías mecánicas que se oyen y se ven. Las eléctricas, en cambio, suelen ser silenciosas, intermitentes y caprichosas. Un día el cierre centralizado no abre, al siguiente funciona. Una mañana la batería está vacía, la semana siguiente no. Para encontrarlas hace falta método.

Antes de nada: preguntas

La información que nos das ahorra horas. Nos interesa saber:

  • Cuándo pasa. ¿Con el coche frío o caliente? ¿Después de llover o de lavarlo? ¿Al pasar baches?
  • Desde cuándo. ¿Empezó tras alguna reparación o tras instalar algo?
  • Qué más falla a la vez. Dos fallos aparentemente separados pueden compartir una masa o una alimentación.

Las averías que más vemos

Consumo con el coche apagado. La batería amanece descargada. Un módulo que no se duerme, una luz de guantera o de maletero encendida, un relé pegado, un accesorio mal conectado. Lo medimos con el coche cerrado y esperando a que entre en reposo, que en muchos coches tarda un buen rato. Luego retiramos fusibles uno a uno hasta encontrar el circuito.

Cables rotos en las bisagras. El mazo que pasa de la carrocería a las puertas y al portón se dobla miles de veces. El cobre se parte por dentro y aparecen fallos en elevalunas, cierres, altavoces o luces de matrícula.

Masas oxidadas. El motor, la caja y la carrocería se conectan a masa con cables y tornillos. Si se oxidan o se aflojan, aparecen fallos extraños en varios sistemas. En coches que duermen cerca del mar, en el Zapillo o en Retamar, el ambiente salino acelera la corrosión de estas uniones.

Motores eléctricos cansados. Elevalunas que suben despacio, ventiladores que hacen ruido, limpiaparabrisas que se paran a mitad.

Accesorios mal instalados. Cámaras, enchufes, luces adicionales. Una instalación sin fusible propio o con empalmes de cinta acaba dando problemas.

Calor y electricidad

Las altas temperaturas del verano almeriense afectan al sistema eléctrico de varias formas. Los conectores de plástico se vuelven quebradizos. Las fundas de los cables que pasan cerca del motor se endurecen y se agrietan. Los motores eléctricos trabajan más calientes. Y la batería envejece antes, lo que provoca tensiones bajas que algunos módulos interpretan como fallo.

Cómo reparamos

No hacemos empalmes con cinta aislante. Cuando un cable está roto, lo reparamos con conectores adecuados y funda termorretráctil, o sustituimos el tramo de mazo. Si un conector está dañado, lo cambiamos. Y protegemos la reparación para que no vuelva a rozar.

Cuando hay que ir más allá

Si la avería afecta a centralitas o sensores, la tratamos con la diagnosis y en la página de sensores y centralitas. Si se funde un fusible repetidamente, mira caja de fusibles.

Si tienes una avería eléctrica que nadie ha sabido encontrar, cuéntanosla.