Guía completa

Si conduces un diésel moderno, es probable que lleve un segundo depósito con tapón azul. Ahí va el AdBlue, una solución de urea que se inyecta en el escape para reducir los óxidos de nitrógeno. Mientras funciona, nadie se acuerda de él. Cuando falla, el coche puede llegar a negarse a arrancar.

Preguntas que te haremos al traerlo

Antes de conectar la máquina nos interesa saber algunas cosas, porque orientan mucho la búsqueda:

  • ¿Cuándo rellenaste por última vez y con qué? Un producto que no cumple la norma, agua o, peor, gasóleo en el depósito equivocado, cambian el problema por completo.
  • ¿El aviso apareció de golpe o fue avisando? Un fallo eléctrico suele ser brusco; una cristalización da avisos intermitentes durante semanas.
  • ¿Haces muchos trayectos cortos? Con el escape poco caliente, el sistema dosifica menos y se acumulan depósitos.
  • ¿El coche pasa mucho tiempo parado al sol? En verano almeriense el líquido envejece antes.

Qué piezas forman el sistema

Para entender la avería ayuda saber qué hay detrás del tapón azul. El depósito lleva una bomba y un calentador (para los días fríos, que aquí son pocos, pero el componente existe y también falla). Desde ahí, un conducto lleva el líquido al inyector, montado en el escape. Antes y después del catalizador SCR hay sensores NOx que miden si la reducción de emisiones funciona. Todo lo gobierna una centralita.

Cualquiera de esas piezas puede dar el mismo aviso genérico en el cuadro. Por eso el código solo es el principio.

Las tres averías que más vemos

Sensor NOx. Trabaja a temperaturas muy altas y acaba fallando. La centralita detecta lecturas incoherentes y enciende el aviso.

Inyector obstruido por cristales. El AdBlue se cristaliza cuando se evapora el agua y deja urea sólida. Si el inyector se tapona, dosifica mal o nada.

Bomba o calentador del depósito. En algunos modelos forman un conjunto con el propio depósito, lo que encarece la reparación. Te lo explicamos con el modelo concreto delante.

La cuenta atrás no es un farol

Cuando el sistema detecta un fallo que no se corrige, la normativa obliga a que el coche limite su funcionamiento. En la mayoría de modelos aparece un contador de kilómetros y, al llegar a cero, el motor no vuelve a arrancar tras apagarlo. Si te pasa en la A-92 camino de Granada, el problema ya no es solo de taller.

Nuestro consejo: en cuanto aparezca el primer aviso, pide cita. Con margen se puede revisar sin prisas y relacionarlo con otros sistemas del escape, como el filtro de partículas o la válvula EGR, que a menudo se ven afectados por el mismo tipo de uso.

Lo que no hacemos

No anulamos sistemas de emisiones ni instalamos emuladores. Un coche sin SCR operativo incumple la homologación y no pasa la ITV. Reparamos lo que falla y dejamos el sistema funcionando como lo diseñó el fabricante.