Guía completa

El fusible no es la avería

Cambiar un fusible fundido y seguir conduciendo funciona si fue un pico puntual. Si a los dos días vuelve a saltar, el problema sigue ahí. El fusible solo hace su trabajo: cortar la corriente cuando un circuito consume más de lo que debe para que el cable no se queme. Lo que hay que encontrar es por qué consume de más.

Causas habituales

Un cable pelado que toca masa. Ocurre en zonas donde el mazo roza con la carrocería: bisagras de portón, puertas, bajo los asientos.

Un motor eléctrico que se agarrota. El del elevalunas, el del ventilador del radiador, el del limpiaparabrisas. Al costarle girar, consume más y funde el fusible.

Un accesorio mal instalado. Cámaras, enchufes, luces adicionales o equipos de música conectados donde no deben, sin fusible propio o con empalmes de cinta aislante.

Corrosión en la caja. Los terminales verdes o blancos por humedad pueden provocar falsos contactos o derivaciones entre circuitos.

Un relé que se queda pegado. Mantiene encendido un consumidor que debería apagarse y, a veces, acaba fundiendo su fusible.

Humedad y salitre

La caja de fusibles del vano motor está tapada, pero no es estanca del todo. Si el desagüe de debajo del parabrisas se obstruye con hojas o con el polvo y la arena que deja una calima, el agua de una tormenta puede acabar dentro. En coches que duermen cerca del mar, en Retamar, El Toyo o el Zapillo, el aire salino también se nota en los terminales con los años.

Cuando abrimos una caja y vemos restos de agua o corrosión, limpiamos, secamos y revisamos la causa. Si el daño es grande, la caja o el módulo se sustituye.

Cómo buscamos un cortocircuito

  1. Identificamos qué alimenta el fusible gracias a los esquemas del fabricante.
  2. Medimos el consumo del circuito con todo conectado.
  3. Vamos desconectando consumidores uno a uno hasta que el consumo vuelve a la normalidad.
  4. Seguimos el cable del consumidor sospechoso buscando roces, aplastamientos o empalmes mal hechos.

Los cortocircuitos intermitentes, que solo aparecen al girar el volante o al pasar un bache, son los que más tiempo llevan. Te avisamos de ello antes de empezar.

Furgonetas con equipamiento añadido

En vehículos de trabajo es frecuente encontrar luces auxiliares, inversores o enchufes que se fueron añadiendo con los años, cada uno por una persona distinta. Cuando un fusible salta en una furgoneta así, lo primero es entender qué se ha conectado a cada circuito. A veces la solución pasa por rehacer esa parte de la instalación con su propio fusible y su relé.

Lo que nunca debes hacer

Poner un fusible de más amperaje, puentearlo con un cable o envolverlo en papel de aluminio. Son soluciones que acaban en cables derretidos y, en el peor caso, en un incendio. Si un fusible se te funde a menudo, lleva uno de repuesto del mismo valor y ven a que lo revisemos. Si la avería es más amplia, la tratamos dentro del sistema eléctrico completo.