Guía completa
Antes de hablar de la junta de culata
Cuando alguien abre el vaso de expansión y ve una capa marrón y grasienta flotando, lo primero que piensa es “junta de culata”. Es comprensible, porque es la avería más famosa de las que mezclan fluidos. Pero hay otra pieza que lo provoca a menudo y que es bastante menos drástica: el enfriador de aceite.
Qué hace el enfriador
Muchos motores llevan un pequeño intercambiador donde el aceite cede calor al refrigerante. Dentro hay láminas que separan los dos fluidos. Con los años, por corrosión, por presión o por fatiga, una de esas láminas se agrieta o una junta interna falla. Como el aceite va a más presión que el refrigerante, suele pasar aceite al circuito de refrigeración. En algunos casos, con el motor parado, también puede pasar refrigerante al aceite.
En muchos motores el enfriador va junto a la base del filtro de aceite y comparte juntas con ella. Por eso una fuga externa en esa zona también apunta a él.
Cómo lo distinguimos de la culata
- Prueba de presión del circuito de refrigeración. Vemos si pierde presión y por dónde.
- Prueba de gases de combustión en el refrigerante. Si hay CO₂ en el vaso, la culata o su junta son sospechosas. Si no hay, la balanza se inclina hacia el enfriador.
- Observación del comportamiento. Con junta de culata suele haber burbujas, presión excesiva en el circuito y, a veces, humo blanco. Con enfriador, la mezcla aparece sin esos síntomas.
El calor como agravante
En verano, con el aire acondicionado tirando y atascos en la entrada a la ciudad, el motor trabaja más caliente. Si el refrigerante está contaminado con aceite, el radiador transmite peor el calor y la temperatura sube con más facilidad. Un problema que en invierno pasa desapercibido puede convertirse en un sobrecalentamiento en julio, por ejemplo subiendo por la A-92.
La reparación completa
Cambiar el enfriador no basta. Si queda aceite en el circuito de refrigeración, recubre el interior del radiador y de los manguitos y sigue causando problemas. Por eso:
- Sustituimos el enfriador y todas sus juntas.
- Hacemos varios lavados del circuito de refrigeración con producto específico hasta que sale limpio.
- Cambiamos el aceite y el filtro.
- Rellenamos con el refrigerante que pide el fabricante y purgamos el aire.
- Comprobamos temperatura y estanqueidad con el motor caliente.
Si no es el enfriador
Si las pruebas apuntan a la culata, te lo explicamos con los resultados y valoramos la reparación. También puede tratarse de una pérdida de refrigerante por otra vía o de una pérdida de aceite externa que se ha confundido con mezcla. Pide cita y salimos de dudas.