Guía completa
Lo primero: ¿pierde o consume?
Antes de hablar de juntas conviene distinguir dos cosas. Un motor puede perder aceite (sale al exterior por una junta o un retén y lo ves en el suelo o en el motor) o consumirlo (lo quema dentro, sin dejar rastro fuera). La reparación es muy distinta. Si el nivel baja pero no hay manchas ni el motor está húmedo, el problema es otro y lo tratamos dentro de la diagnosis.
Esta página va de las fugas.
Dónde suele perder un motor
Por orden de frecuencia en lo que vemos:
Junta de la tapa de balancines. Arriba del motor. Con el calor, la goma se endurece y deja escapar aceite que baja por los laterales. Es de las más sencillas de cambiar.
Junta o sellado del cárter. Abajo del motor. Las gotas en el suelo suelen venir de aquí o de cualquier punto superior que escurre hasta el cárter.
Base del filtro de aceite o enfriador. Juntas que se resecan y pierden poco a poco.
Retenes del cigüeñal y de los árboles de levas. En los extremos del motor. El trasero, entre motor y caja, es caro de cambiar porque exige desmontar la caja; por eso, si se va a cambiar el embrague, es el momento de cambiarlo.
Tapón de vaciado. A veces es tan simple como una arandela que no se cambió.
Turbo. Por las tuberías de engrase o por los retenes del eje, aunque esta última suele ser hacia dentro, no hacia fuera.
El calor y las juntas
Las juntas de goma y los selladores sufren con las temperaturas altas. Un motor que trabaja en verano con el aire acondicionado puesto, en atascos o subiendo puertos, alcanza temperaturas que aceleran el envejecimiento de la goma. Es normal que, con los años, aparezcan pequeñas fugas en coches que han pasado muchos veranos aquí.
Cómo encontramos la fuga real
Un motor con fuga suele estar sucio de aceite por varios sitios, porque el aire de la marcha lo esparce. Mirar sin más puede llevar a cambiar la junta equivocada. Por eso:
- Limpiamos el motor a fondo.
- Lo dejamos funcionar o hacemos un recorrido.
- Miramos dónde aparece el aceite nuevo.
- Si sigue sin estar claro, añadimos un tinte fluorescente al aceite y lo buscamos con luz ultravioleta.
Un detalle que a veces se olvida
Si el motor tiene exceso de presión en el cárter, por una válvula PCV obstruida o por desgaste interno, el aceite busca salida por las juntas más débiles. Cambiar la junta sin resolver eso es volver a empezar al poco tiempo. Lo comprobamos.
Riesgo de incendio
Si el aceite gotea sobre el escape caliente, verás humo y olerás a quemado. Es la situación que más conviene evitar. Si te pasa, no la dejes estar: pide cita y lo revisamos.