Guía completa

Muchas personas no saben si su coche lleva líquido de dirección. Es una buena pregunta para empezar, porque en los coches más recientes la asistencia suele ser eléctrica y ese líquido no existe. En los que tienen dirección hidráulica o electrohidráulica, en cambio, el líquido es lo que hace que el volante gire con suavidad.

Cómo saber qué tipo tiene tu coche

Abre el capó y busca un pequeño depósito, normalmente con un tapón marcado con un dibujo de volante. Si lo hay, tu dirección es hidráulica o electrohidráulica. Si no lo encuentras, probablemente sea eléctrica. En el manual del coche también viene indicado.

Qué hace el líquido

Una bomba presuriza el líquido y lo envía a la cremallera de dirección, donde ayuda a mover las ruedas. Además de transmitir la fuerza, el líquido lubrica la bomba y las juntas de la cremallera. Cuando falta o se degrada, la bomba trabaja forzada, hace ruido y la asistencia baja.

Lo que vemos en coches de aquí

Maniobras de aparcamiento. Girar el volante a tope con el coche parado, una y otra vez, es lo que más exige al sistema. En calles estrechas del Centro o de barrios con aparcamiento ajustado, es el día a día. Si además el coche está caliente tras un trayecto en verano, el líquido trabaja al límite.

Fugas en latiguillos y uniones. Las gomas del circuito se resecan con el calor. Con los años aparecen fugas pequeñas en las uniones de las tuberías de alta presión o en el retén de la bomba.

Líquido nunca cambiado. En muchos planes de mantenimiento no aparece como cambio periódico, pero un líquido con muchos años y kilómetros pierde propiedades. Si está oscuro y huele a quemado, conviene renovarlo.

Lo que comprobamos

  1. Nivel en frío y en caliente, según indique el depósito.
  2. Color y olor del líquido.
  3. Fugas en bomba, tuberías, cremallera y fuelles de la cremallera. Si un fuelle tiene líquido dentro, la fuga es de la cremallera.
  4. Ruidos de la bomba al girar en parado.

Cambio del líquido

Vaciamos el depósito y el circuito en la medida que permite el modelo, rellenamos con el líquido de la especificación correcta y purgamos el aire girando el volante de tope a tope con el motor en marcha, siguiendo el procedimiento del fabricante.

Si hay una fuga, la reparamos antes de rellenar. Rellenar sin reparar solo retrasa el problema y puede dañar la bomba si se queda seca.

Cuando no es el líquido

Un volante duro también puede deberse a una bomba desgastada, a una correa que patina o, en direcciones eléctricas, a un fallo del motor o de los sensores. Y los ruidos al girar pueden venir de las copelas de la suspensión. En esos casos lo tratamos dentro de la reparación de dirección. Pide cita y lo revisamos.