Guía completa
Cuando se habla de reprogramar una centralita, mucha gente piensa en sacar más caballos. Pero la mayor parte del trabajo con el software del coche en un taller tiene que ver con otra cosa: que las piezas nuevas funcionen, que los sistemas se adapten tras una reparación o que se corrijan fallos conocidos con una versión más reciente.
Trabajos de software que hacemos a diario
Codificar inyectores. Cada inyector diésel tiene unos valores de calibración propios. Al cambiar uno, hay que introducirlos en la centralita para que dosifique bien.
Registrar la batería. Muchos coches ajustan la carga según la edad y el tipo de batería. Al montar una nueva, hay que indicarlo.
Adaptar válvulas y mariposas. Tras limpiar o cambiar una EGR o una mariposa de admisión, la centralita tiene que aprender sus nuevas posiciones.
Calibrar sensores. Ángulo de volante, nivel de faros, posición de pedales.
Actualizar software. Algunos fabricantes corrigen fallos de funcionamiento con nuevas versiones. Si existe una actualización para un síntoma concreto, conviene aplicarla.
Configurar módulos nuevos. Al sustituir una centralita de confort, un cuadro o un módulo, hay que configurarlo para ese coche.
Lo que hay que saber sobre la potencia
Modificar el software del motor para cambiar potencia o par altera las características con las que se homologó el vehículo. Para circular legalmente con esa modificación hay que tramitarla y que conste en la documentación, y eso exige cumplir requisitos técnicos. Además, cambiar la gestión del motor puede afectar a embrague, turbo y otros componentes, y a las coberturas de tu seguro.
No es algo que se decida a la ligera. Si estás pensando en ello, te explicamos qué implica en tu caso concreto antes de nada.
Lo que no hacemos
No anulamos sistemas anticontaminación: ni EGR, ni filtro de partículas, ni AdBlue. Además de ser ilegal, deja el coche fuera de la ITV.
El momento delicado: la tensión
Durante una programación, la centralita está escribiendo su memoria. Si la tensión de la batería cae por debajo de cierto nivel a mitad del proceso, la escritura puede quedar incompleta y la centralita, inservible. Por eso conectamos siempre un mantenedor de tensión y no programamos con baterías dudosas.
En verano, con el coche dentro del taller y el contacto puesto durante bastante tiempo, el ventilador del habitáculo y otros consumos siguen tirando de la batería. Es otra razón para no programar sin apoyo.
Coches importados o con piezas de otro modelo
A veces llegan coches con una centralita de segunda mano, un cuadro de otro vehículo o módulos traídos de fuera. Hacer que encajen exige configurarlos para ese bastidor concreto, y no siempre es posible. Te diremos con franqueza si tiene arreglo antes de empezar.
Antes de tocar el software
Muchos fallos que parecen de software son en realidad de un sensor, un cable o una pieza mecánica. Por eso empezamos siempre con una diagnosis completa. Actualizar sin saber qué falla rara vez resuelve nada. Cuéntanos tu caso.