Guía completa
Es julio, sales de la playa de El Toyo, el coche lleva horas al sol y has hecho un trayecto con el aire a tope. Te paras a repostar, apagas el motor y, al volver, el motor de arranque gira con fuerza pero el coche no arranca. Esperas media hora a la sombra, vuelves a intentarlo y arranca como si nada. Esa historia, con pequeñas variaciones, es la del sensor de cigüeñal que empieza a fallar.
Por qué es tan importante
El sensor de cigüeñal lee una rueda dentada (rueda fónica) unida al cigüeñal. Con esa señal, la centralita sabe a qué régimen gira el motor y en qué posición están los pistones. Es la información más básica de toda la gestión del motor. Sin ella, la centralita no inyecta combustible ni, en gasolina, da chispa. El motor gira con el motor de arranque, pero no prende.
Hay otros sensores que, si fallan, permiten seguir circulando con menos potencia. Este no: si se cae del todo, el motor se para.
El calor, su peor enemigo
El sensor suele ir en la parte baja del motor, cerca de la unión con la caja de cambios o junto a la polea del cigüeñal, una zona que se calienta mucho. Con los años, su electrónica interna se degrada y empieza a fallar a partir de cierta temperatura. Cuando el motor se enfría, vuelve a funcionar.
En Almería, con veranos largos y muchas horas al sol, este patrón es frecuente.
Otras causas que miramos
Cableado. El cable del sensor va cerca del escape o de piezas calientes. Si la funda se endurece y se agrieta, puede cortarse o hacer contacto con masa.
Conector. Con suciedad, aceite o corrosión, la señal llega con cortes.
Rueda fónica. Si se ha dañado algún diente o se ha desplazado, la señal es incorrecta. Es menos común, pero ocurre tras ciertas reparaciones.
Distancia al sensor. Un sensor mal asentado o con suciedad metálica en la punta puede leer mal.
Cómo lo diagnosticamos
Si el coche llega sin arrancar, conectamos la máquina y miramos si la centralita recibe régimen de giro mientras se acciona el motor de arranque. Si marca cero con el motor girando, el sensor o su circuito son los sospechosos. Después medimos el sensor y el cable.
Si el fallo es intermitente y el coche arranca en el taller, intentamos reproducirlo en caliente. Con la diagnosis se puede registrar la señal durante una prueba en carretera y ver si se corta.
Si te deja tirado
Si el coche gira pero no arranca y sospechas de esto, no insistas con el motor de arranque una y otra vez: vacías la batería sin conseguir nada. Si es un fallo térmico, a veces arranca tras enfriarse; si no, hará falta traerlo.
Relación con el sensor de levas
El sensor de cigüeñal trabaja junto al de árbol de levas. Si los dos dan error a la vez, conviene revisar también la sincronización de la distribución. Pide cita y lo vemos.