Guía completa
¿Por qué mi coche se para en marcha y luego vuelve a arrancar?
Lo más probable es que falle el sensor de posición del cigüeñal, también llamado CKP. Este componente le dice a la centralita del motor dónde está exactamente el cigüeñal para que sepa cuándo inyectar el combustible y dar la chispa. Si esa información no llega, el motor se detiene en seco.
El síntoma es muy claro y suele desconcertar bastante. Vas conduciendo y, de repente, el coche se apaga sin más. Esperas un poco, le das a la llave y arranca perfectamente, como si no hubiera pasado nada. Este problema puede aparecer y desaparecer durante días, sobre todo con el motor caliente, hasta que el sensor se estropea del todo y ya no hay manera de ponerlo en marcha.
¿Cómo se confirma que el fallo es del sensor y no de otra cosa?
Para evitar cambiar piezas sin necesidad, hacemos un diagnóstico completo. No siempre es tan sencillo como conectar la máquina y leer un código de avería P0335, sobre todo si el fallo va y viene.
- Si el fallo es permanente: La máquina de diagnosis suele cantar el error P0335 sin rodeos.
- Si el fallo es intermitente: Puede que el error solo esté guardado en el historial. En ese caso, conectamos el osciloscopio directamente al sensor con el motor en marcha. Así vemos la señal eléctrica en tiempo real. Si la gráfica que dibuja no es una onda perfecta y constante, sino que tiene picos extraños o cortes, ahí está el problema.
Antes de culpar al sensor, siempre revisamos el cableado y el conector. Con los años y la humedad del ambiente de Almería, no es raro encontrar óxido o un pin que no hace buen contacto. También inspeccionamos el volante motor, por si tuviera algún diente dañado que pudiera estar generando una lectura incorrecta.
¿Sirve cualquier sensor o es mejor montar uno de calidad?
Usamos solo recambios de primeras marcas como Bosch, Hella o Beru, que son los que montan los fabricantes de coches. Un sensor barato de origen dudoso puede no estar bien calibrado de fábrica, dar lecturas imprecisas y hacer que el problema vuelva a aparecer al poco tiempo. Con el calor de aquí, los componentes electrónicos de baja calidad sufren mucho más.
La instalación es igual de importante. Hay un detalle clave: la distancia exacta que debe haber entre el sensor y el volante motor. Si queda muy separado, la señal que genera es débil y la centralita puede no interpretarla bien. Por eso, lo apretamos con dinamométrica a su par exacto y verificamos esa holgura.
¿Y después de montar la pieza nueva?
Una vez montado el sensor nuevo, borramos todos los códigos de avería y salimos a probar el coche en condiciones reales. Si el fallo original solo se manifestaba en caliente, nos aseguramos de llevar el motor a su temperatura de servicio circulando unos 20 o 30 kilómetros, por ejemplo, subiendo por la autovía. Si después de un uso normal el coche no vuelve a dar ningún síntoma, consideramos la reparación finalizada con éxito.