Guía completa
Pocas cosas desconciertan tanto como meter marcha atrás en un aparcamiento vacío y que el coche empiece a pitar como si tuviera una pared detrás. Antes de pensar en averías, conviene mirar algo muy sencillo.
Primero, límpialos
Los sensores de aparcamiento son pequeños discos en el paragolpes que emiten ultrasonidos y escuchan el eco. Si están cubiertos de polvo, barro seco o gotas de agua, el eco se distorsiona y el sistema detecta obstáculos que no existen.
En Almería, después de un día de viento o de una calima, es habitual que el paragolpes trasero quede cubierto de una capa fina de polvo. Quien sale a menudo por caminos de tierra lleva además barro seco en los sensores. Un paño húmedo resuelve muchos “fallos”.
Si tras limpiarlos sigue pitando, hay avería.
Lo que puede fallar
Un sensor. Con el tiempo, la membrana pierde sensibilidad o la electrónica interna falla. El agua de lluvia o de lavados a presión puede entrar si el sensor está dañado.
El cableado del paragolpes. El mazo que une los sensores va detrás del paragolpes. Un golpe de aparcamiento, aunque no rompa nada visible, puede tirar de un conector o pellizcar un cable.
La centralita. Menos frecuente, pero si fallan todos a la vez es una opción a considerar.
Golpes que desplazan el sensor. Si el sensor queda torcido en su alojamiento, apunta hacia el suelo y detecta el asfalto.
Cómo localizamos el fallo
En muchos coches, la diagnosis indica qué sensor no responde. En otros, los probamos uno a uno: con el sistema activo, se toca suavemente cada sensor con el dedo y se escucha si emite un pequeño chasquido. El que está en silencio es el sospechoso. Luego medimos alimentación y señal en su conector.
Sensores pintados
Los sensores suelen ir pintados del color del paragolpes. Al sustituir uno, lo pintamos para que no destaque. Hay que hacerlo con una capa fina; una capa gruesa reduce su sensibilidad.
Cámaras de marcha atrás
Una cámara que da imagen borrosa casi siempre tiene la lente sucia o con humedad dentro. Si se queda en negro, revisamos alimentación, cable y conexión con la pantalla. Si quieres instalar una en un coche que no la traía, el resultado es más limpio si el coche ya tiene una pantalla compatible. Lo valoramos con tu modelo. Para la parte de pantalla, mira también radio y sistema multimedia.
Instalación en coches que no los traen
En la mayoría de coches se pueden instalar sensores traseros y, si se quiere, delanteros. Medimos con cuidado la posición de los agujeros en el paragolpes, instalamos la centralita y el avisador y conectamos al circuito de marcha atrás. Todo con su fusible y sin empalmes de cinta.
Si tus sensores fallan o quieres instalar unos nuevos, pide cita.